¿Está GNU/Linux listo para su uso masivo?
Baranda
jgb@barrapunto.com
Septiembre de 2001
©2001 Baranda.
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literal y se mantiene esta nota.
Este artículo fue publicado en el número 12 de la revista Todo Linux.
GNU/Linux en particular, y el software libre en general, están ante una
encrucijada: permanecer como el juguete de una minoría, o pasar a ser
``lo que usa todo el mundo''. De lo que ocurra en los próximos años va
a depender el camino que se tome. Pero, ¿está listo el mundo Linux para
avanzar por el camino del uso masivo? ¿Estamos listos los que creemos
que el software libre ofrece muchas ventajas y un modelo de desarrollo
viable para promover su uso en todos los entornos? Dicho más clarito,
¿nos creemos de verdad que el software libre puede llegar, en un plazo
corto, a ser la solución preferida en muchos situaciones?
Aunque pueda parecer extraño, a mi alrededor veo que ``los que estamos
en esto'' parecemos no creernoslo. Cuando enfrentamos a un
linuxero de toda la vida con la instalación del ordenador de su
hermano, o con la informatización de la empresa en la que trabaja, en
demasiadas ocasiones opina que es mejor no usar software libre. Y no es que
sea un advenedizo, alguien sin experiencia, o que no controle mucho
los últimos avances del mundo GNU/Linux. Es, simplemente, que piensa
que todo esto aún no está listo para el usuario medio, ese que sólo
quiere usar su ordenador. Que hacen falta muchos conocimientos
técnicos para poder sobrevivir en el mundo del software libre, y que
las cosas no son suficientemente sencillas.
¿Tenemos complejo de inferioridad, nunca nos hemos acabado de creer lo
que hablamos a todas horas, o qué está pasando? Si te interesa mi
opinión, sigue leyendo...
Seguro que has visto más de una vez cómo un usuario veterano de
GNU/Linux defiende vehementemente que aunque GNU/Linux es una gran
cosa, y a él le va bien, aún no está listo para su uso por todo el
mundo. Por ejemplo, hace unos días, tomando una cañas con varios
linuxeros convencidos desde hace tiempo, y después de hablar sobre las
últimas mejoras a los sistemas de ficheros transaccionales en el
kernel, sobre la evolución de Mozilla y sobre lo maduras que están las
últimas versiones de KDE, salió el tema de siempre. En este caso, los
problemas de uno de los presentes instalando no sé que cosa en el
ordenata de su hermano que, ``naturalmente'', tenía Windows como sistema
operativo. ``¿Y eso?'' ``Pues me pidió que le ayudara cuando se lo
compró, y claro, como no usa el ordenador más que para escribir y
navegar por la red, no iba a ponerle Linux, que mi hermano no sabe
nada de ordenadores...''.
Te suena, ¿eh?
Yo me he encontrado situaciones de este estilo por decenas. Tantas que
acabas por considerarlas normales, y cuando te encuentras en una
similar, sin pensarlo, directamente tomas la misma opción. Pero me
pregunto, ¿es realmente esta la única opción? O más bien, ¿es esta
siempre la opción más conveniente? Porque si de verdad el software
libre es algo tan bueno como todos creemos, ¿por qué negárselo a la
gente de nuestro entorno, sea o no entendida en ordenadores?
Luego quizás hay que replantearse el asunto..
Naturalmente, no se puede decir que GNU/Linux (o cualquier
otro sistema operativo libre) es siempre la mejor solución para un usuario
dado. Pero lo puede ser en muchos casos, incluso si ese usuario no
tiene muchos conocimientos informáticos. Y de todas formas, lo mismo
ocurre con cualquier otro sistema propietario.
Desde mi punto de vista, los casos más claros en los que GNU/Linux es
una buena solución para un usuario no técnico se dan cuando se cumplen
las condiciones siguientes:
- El usuario sólo suele hacer ciertas tareas con el ordenador, y
esas tareas pueden realizarse bien con GNU/Linux. Una situación
típica es la del ordenador para trabajo de oficina (proceso de
textos, hoja de cálculo, correo electrónico y navegador de web). En
este caso, tenemos juegos de herramientas más que adecuados. Además
estas herramientas (por ejemplo, las
disponibles en los entornos GNOME o KDE) son sencillas de usar, y
tienen interfaces similares a cualquier otra herramienta de su
categoría.
- El usuario tiene acceso a personas con conocimientos específicos
sobre GNU/Linux. En estos casos, será fácil conseguir ayuda si se
presenta algún problema puntual, por ejemplo, en el momento de la
instalación. Esas personas tampoco son, a estas alturas, algo
extraño. Por ejemplo tú, incluso con tus conocimientos básicos,
puedes ser una de ellas. Tus amigos y tus familiares te tienen a su
alcance (si tú les dedicas algo de tiempo, claro). Con tu ayuda, el
uso de Linux puede ser mucho más placentero... Sólo piensa en lo que
has ayudado ya a tus amigos a instalar o resolver problemas de
Windows, y el tiempo que le has dedicado a ello... En entornos
profesionales (empresas y similares) este personal se puede
contratar. Basta con fijarse, cuando se cubren las plazas de
informáticos en la empresa, en que sepan de GNU/Linux y software
libre. O con ayudar al personal ya contratado a reciclarse,
actualizando sus conocimientos con algún curso de Linux.
- El usuario puede beneficiarse directamente de alguna de las
ventajas del software libre. Por ejemplo, si tienes conexión ADSL en
casa, montar un buen cortafuegos con GNU/Linux, que puede
actualizarse diariamente para evitar problemas de seguridad, puede
ser un buen comienzo. Otro caso es el de los usuarios a los que les
gusta probar muchas aplicaciones. Qué mejor que regalarles las más
de 2.000 que hay en los CDs de Debian 2.2...
Si piensas un poco en ello, seguro que se te ocurren más y más
situaciones donde sí deberías recomendar, claramente, que al menos se
instale un arranque dual, y quizás sólo GNU/Linux.
Como siempre, las cosas no suelen ser tan claras. También puede haber
problemas, y habitualmente los hay. Pero normalmente, hay formas de
solucionarlos:
- La instalación puede ser difícil. Hoy día, casi cualquier
distribución de GNU/Linux es fácil de instalar, pero cualquier
instalación es siempre más difícil que no tener que hacerla... Y aún
no es habitual que al usuario le venga Linux preinstalado. La única
forma que yo conozco de resolver este problema es con ayuda. Ayuda
humana (tener cerca a alguien que esté familiarizado con la
instalación de Linux) y ayuda software (tener una instalación que
cause los menos problemas posibles, y haga automáticamente la mayor parte
del trabajo). Una cuidadosa selección de la distribución a instalar
ayuda mucho en esta segunda parte.
- Problemas con el soporte para algún tipo de
hardware. Desgraciadamente, mucho hardware (tarjetas gráficas, de
sonido, de conexión, de red, etc) no tiene ningún tipo de soporte
para Linux por parte de sus fabricantes. Todo lo que conseguimos
cuando lo compramos es un CD con un driver para cierta versión de
Windows. Por el lado bueno, sin embargo, tenemos la suerte de que la
mayor parte de los dispositivos están soportados de forma
nativa en Linux. Siempre hay problemas (el último modelo de tarjeta gráfica
sólo está soportado por versiones experimentales del kernel, tal
módem no tiene drivers para Linux, etc.). La única forma de evitar
estos problemas es comprar el hardware con cuidado, si hace falta
pidiendo garantía de que funcionará con Linux (lo que de paso envía
al vendedor el mensaje de que si sabe de Linux tendrá un cliente
más, y eso no es mala cosa). Si no se puede hacer, habrá que darse
unas vueltas por Internet... Tenemos suerte de que GNU/Linux sea, con
diferencia, el sistema sobre el que hay más información en
Internet. Y de paso, si encuentras una solución, no te olvides de
contribuir también. Documéntala y ponla en algún sitio en la Red. Si
no sabes dónde, envíala a la lista de correo de un grupo de
usuarios. Esas listas suelen archivarse, y más tarde alguien puede
aprovecharse de tus sudores.
- No hay aplicaciones para alguna tarea que quiere realizar el
usuario. Hoy día en GNU/Linux hay aplicaciones para casi cualquier
tarea, y es conveniente echar un vistazo exhaustivo si parece que no
existe lo que necesitamos: cada día aparecen nuevas cosas. Pero a
veces, a pesar de todo, no encontramos algo. Por ejemplo, el último
juego de matar no sé qué bichos. En estos casos, la única solución
es mantener el arranque dual, y seguir mirando periódicamente por si
apareciera lo que necesitamos. A veces Wine, que permite ejecutar
aplicaciones Windows emuladas sobre GNU/Linux, puede ser también de
ayuda.
- En algunas ocasiones simplemente ocurre que para el usuario es
difícil conseguir una versión actualizada de una distribución de
Linux, o decidir cuál es la que le conviene instalar. De vez en
cuando alguien me cuenta sus problemas de instalación y después de
charlar un rato me doy cuenta que está usando unos CDs de hace tres o
cuatro años... Pero estamos de suerte, cada vez es más sencillo
encontrar distribuciones recientes, bien bajándolas de Internet,
comprándolas a distancia o directamente en alguna tienda de
informática o grupo de usuarios. Si te interesa, aquí también puedes
ayudar. Si tienes una distro actual y con permisos de redistribución
``tal cual'' (como por ejemplo, Debian), ofrece tu tostadora a tus
amigos. Para las empresas, esto raramente es un problema. Con lo que
están acostumbrados a pagar por licencias de programas propietarios,
pagar lo que puede costar una buena distro no es ningún problema.
- Muchos usuarios echan de menos documentación actualizada para
aprender a usar Linux. La mayoría de los libros que te encuentras en
la zona de informática de las librerías no son más que manuales de
aplicaciones sobre Windows, y es difícil encontrar verdaderos
manuales sobre informática, y más aún sobre Linux en particular,
especialmente si quieres la información en español. Por el lado
positivo, ya empieza a haber libros ``tradicionales'' que se dedican
a Linux, y siempre tenemos el almacén de información por excelencia:
la Red. Sitios como Lucas (http://lucas.hispalinux.es) están llenos
de información sobre Linux en español.
Como ves, estos problemas, aunque pueden ser frecuentes, no son
insalvables. Aunque, por supuesto, hay más. ¿Son suficientes para
desaconsejar la instalación de Linux en lugar de otros sistemas?
Habría que hacer un estudio caso por caso, pero en general, creo que
no. Linux puede ser una alternativa perfectamente válida para los usos
de muchísimos usuarios ``normales'', y si podemos, no está de más que
les echemos una mano con sus problemas. Quizás con el tiempo vayan
aprendiendo, y más adelante nos puedan ayudar ellos a nosotros...
En el mundo del software libre no ocurre que la única opción sea esperar a
que determinada empresa venga a resolver nuestros problemas. Aquí
podemos ser parte activa de
las soluciones. Si quieres ayudar a que más y más gente pueda usar
Linux (u otro sistema libre) con provecho, hay muchas cosas que puedes
hacer. Algunas ya las he ido contando, otras las puedes ver aquí, a
modo de ejemplo:
- Apúntate a un grupo de usuarios, o funda uno nuevo con tus
amigos linuxeros si no lo hay donde vives, estudias o trabajas. Los
grupos de usuarios
sirven estupendamente como redes de ayuda, donde los más veteranos
pueden echar una mano a los más nuevos, y todos juntos pueden
avanzar más rápidamente. Pueden editar sus propios CDs con
distribuciones, organizar sus jornadas donde se cuenten los últimos
avances en Linux, discutir sobre problemas en listas de correo,
etc.
- Si sabes otros idiomas, puedes ayudar traduciendo documentación
al español. Mucha gente no tiene la opción de usar documentación en
inglés, la necesitan en su idioma. Sitios como Lucas ayudan a
coordinar esta tarea de traducción, inmensamente útil y que nunca
acaba.
- Documenta tus problemas (y tus soluciones). Si tienes más tiempo
y crees que sabes escribir, procura preparar guías donde
expliques lo que has aprendido sobre cualquier tema relacionado con
Linux. Seguro que tu experiencia será muy útil a otros
linuxeros. Además de Lucas, hay otros sitios (como La Espiral,
http://www.laespiral.org) donde puedes enviar lo que escribas.
- Si sabes programar, ayuda a mejorar los procedimientos de
instalación y de administración de Linux. Colabora en alguno de los
proyectos de software libre para automatizar estas tareas. Tu labor
ayudará a reducir mucho la altura de las barreras de entrada para
los que quieren aproximarse a GNU/Linux.
- Si estas en un entorno empresarial, evalúa las posibilidades de
Linux en tu empresa, y habla con quien tome las decisiones al
respecto. Procura que tu evaluación sea realista, pero no subestimes
las posibilidades de Linux. Trata de identificar también las
ventajas que obtendrían del uso de software libre, y propón un plan
de introducción de Linux que pueda llevarse a cabo sin demasiados
trastornos. Naturalmente, tu experiencia con seguramente será
muy valiosa si la empresa decide finalmente beneficiarse de Linux o
de cualquier programa libre.
Y te apetezca o no hacer todo esto, al menos no hagas una cosa.
Por favor, nunca, nunca digas que Linux no es de utilidad para un
cierto usuario o para cierta tarea en una empresa si no estás
absolutamente seguro de lo que dices. Muchas veces, lo que ocurre es
simplemente que no sabes cómo Linux les puede ayudar, o de qué manera
organizar el asunto para que el usuario salga beneficiado. No todos
(ni siquiera los que saben mucho sobre software libre) conocemos todas
las posibilidades ni tenemos todas las experiencias. Y ya hay
demasiada gente que, con intereses claros porque quiere que uses otras
opciones,
se encarga de decir que Linux no sirve a los usuarios ``normales''. Si
no estás completamente seguro de lo que dices, y de que lo dices con
suficiente conocimiento, por favor, no lo digas.
GNU/Linux está mucho más listo para su uso masivo que lo que mucha
gente piensa. Ya hay muchas experiencias al respecto, y cada vez
tenemos más. Desgraciadamente, muchos ignoran esta situación, y siguen con la
impresión de que el software libre es sólo para
``entendidos''. Desgraciadamente, entre esta gente se encuentran
también muchos linuxeros experimentados. Quizás sea hora de que nos
replanteemos las posibilidades de Linux en cualquier entorno, y de que
aprovechemos cualquier resquicio para ayudar. Por supuesto, las cosas
hay que hacerlas bien, y si en un entorno concreto no vemos
posibilidades, mejor no hacer propuestas que van a terminar en
fracaso. Pero si después de considerar
cuidadosamente las opciones entendemos que Linux tiene una
posibilidad, pongamos de nuestra parte para que se convierta en
realidad.
Jesus M. Gonzalez-Barahona
2002-01-10